saludos a cada y quien y cosa y persona y todo lo q nos paso y vivimos etc etc
a mis amigos los amo besotes...




El señor dinero, un día decidió ir por un buen trago al bar del señor consumo, bebió un par de whisky y se sintió con ganas de seducir a alguna señorita con su natural y pecativo encanto.. ese día la señorita avaricia había salido por algo mas… siempre iba por algo mas…se miraron y el flechazo fue inmediato, el señor dinero le invito un trago y la señorita avaricia acepto, el señor dinero tenia lo q la señorita avaricia andaba buscando, el amor florecía cada vez q la señorita avaricia pedía y el señor dinero daba.. era mutuo un día después de muchos años mas, de este amor la señorita avaricia sentía ganas de algo mas… en algún lugar se hablaba del señor felicidad, con su ejercito de amor estaba invadiendo el corazón de todos, la señora avaricia sintió ganas de tener al sr felicidad..sin avaricia el sr dinero no podía existir, luego de un tiempo el señor felicidad lleno de amor el mundo el dinero no existía… la viuda avaricia en su afán de tener al sr felicidad intento seducirlo, pero este era inmune a la tentativa avaricia , decidió no conocerla, por lo q la viuda avaricia se quedo sin el sr felicidad, se arrepintió de haber dejado al sr dinero y se decía que desapareció por ahí en un país del norte… un mal día, el señor ser humano en una de sus malas ocurrencias invento la necesidad… no contento con esto le creo necesidades a los humanos innecesariamente tanta necesidad revivió al sr dinero el cual poco a poco crecía de manera discriminatoria.. por allá por el país del norte se escucho de esta resucitación y sin mas tiempo que perder doña avaricia volvió y esta vez para quedarse.


No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

